La historia de mi sueño: El espíritu de este blog.

¿Cómo empezar? Pienso en alguna “quote” para introducir, una linda frase, alguna imagen pero nada viene a mi mente. Algo atractivo para comenzar, para llamar la atención en las primeras oraciones y así, hacer que incremente la línea de lectores. Y bueno! Lo que significa que comenten!  Pero esta vez no puedo pensar en nada. Lo que es mucho peor…. todavía no sé como introducir este post!!! Sabía que iba a ser difícil encontrar referencias, buscar personas que uno emula o frases que reflejen lo que uno siente. El propósito de este post  es  mostrar una parte que en otras entradas no se veían, que yo decidía no compartir. Tampoco sabía como….no me explico como terminé así! Escribiendo con todos mis errores y con toda mi informalidad .Pero escribiendo! Todavía  no se si estoy al borde de la locura o como llamarle a todo esto. A veces me quedo tranquilo al ver que varios están pasando por lo mismo. Pero… ¿Qué era?  ¿Este nuevo pensamiento colectivo que significaba? ¿Cómo llamar a todo esto?

Algunos subrayaban  la palabra TRANSFORMACIÓN. Otros, escribían en grande “Revolución del siglo XXI”. Los mas osados escribían  El “Renacimiento” del siglo XXI,  y hasta había algunos  que la “remataban”  con los Mayas  y las profecías del fin del mundo.  Una lista interminable que me decía mucho y poco a la vez. Realmente yo quería encontrarle  un nombre, o entender al menos  que  tipo de “locura” era por la cual estaba atravesando, tenía que contarlo. No me servía de nada callarlo y ocultarlo. Tampoco hubiese sido malo no postearlo. Pero poco a poco me fui dando cuenta que guardarlo era lo ultimo que podía hacer y no quiero arrepentirme dentro de un tiempo. No es solo que yo no me lo fuese a perdonar, sino que  es la HISTORIA  la cual no lo haría. Muchas veces nos callamos y guardamos cosas que después, al tiempo, nos arrepentimos de no haber dicho. Muchas veces renegamos de eso que callamos y no las decimos  por miedo. Esto….. es más o menos lo que me estaba pasando!

Por esta oportunidad le seré agradecido toda mi eternidad a este infinito universo; este regalo de traer claridad sobre mi mente, esta oportunidad de ver las cosas de una manera diferente,  de despejar el camino por el cual estaba transitando y ver, a su vez en dicho camino, un vasto horizonte sin recorrer. Por decirlo de otra manera: una hoja en blanco que esperaba ser escrita. Un horizonte eterno que hacia brillar mis ojos, como cuando uno encuentra un tesoro y es invadido por la alegría. Sentía que debía caminar, caminar ese horizonte sin límites. El arte de hacer historia. Tenía en frente mío la oportunidad de contarla, de inventar MI historia; de ser mi propia leyenda, mi propio héroe. Esta oportunidad inigualable que tenemos de poder dejar nuestra huella encallada en la historia de la humanidad. Todos fuimos, somos y seremos historia.

Todos merecemos respeto, y por lo tanto, nuestra historia también la merece. El respeto por la historia! Respeto por los que lucharon por hacerla y escribirla, por  los que se arriesgaron a soñar y  se animaron a llevar al plano material ese gran sueño:poder  cambiar el mundo. Una obra de arte en la cual todos somos arquitectos. Respeto por esa historia que ha sido moldeada por cada crimen, por cada injusticia, por cada acto de bondad que ha sido el producto de nuestro accionar . Esa es nuestra historia.

Pero estaba perdido en esa historia. Retrocedía entre tantas fechas que después no sabía cómo volver. Algunas noches salia fuera de mis cuatro paredes y me perdía. Me perdia  allá, allá arriba. Esperando que ese famoso y tan de moda “Universo” me diera respuestas.  Yo  esperaba, y mientras más esperaba más me perdía… Y allí fué cuando empecé a comprender. Mientras más me perdía en las alturas, más me encontraba en el suelo. Mientras menos entendía lo que pasaba allá en lo alto mas entendía lo que pasaba abajo. Evocar al PASADO, entender el  PRESENTE, y proyectar el FUTURO. Mirar hacia atrás, analizar lo recorrido, la historia escrita por nosotros y asumir el desafío que tenemos nosotros como ciudadanos de la sociedad del conocimiento de SEGUIR ESCRIBIÉNDOLA.

¡Empecé a conocerme más! Evocar, aceptar y proyectar, me ayudó a crecer mucho a nivel personal. El secreto está en recordarse, aceptarse y proyectarse en la vida propia. Claro, primero no me gustaba. Todos tenemos algunos recuerdos que no queremos revolver. Fue como una llamada. Una llamada desde mi interior a recogerme en el silencio, y en ese silencio evocar mi historia y fue ahí cuando algo se activó. En ese silencio empecé a escucharme a mi mismo. Algo empezó a cambiar. Pienso en el ejemplo de la oruga: la oruga no se plantea con su metamorfosis de cambiar su entorno, sino de activar componentes durmientes de su ADN, para finalmente transformarse y empezar una nueva vida.

Gaucho Martín Fierro.

Bajo la frente mas negra
hay pensamiento y hay vida;
la gente escuche tranquila,
no me haga ningún reproche:
también es negra la noche
y tiene estrellas que brillan.

(Martín Fierro – La vuelta)

PASADO

Había muchos recuerdos que estaban guardados, que yo mismo había decidido guardar, buscaba la llave pero no la encontraba. Y en esas noches en las que el viento soplaba fuerte, le iba sacando el polvo a esos objetos y personas que habían quedado en mi olvido. Algunas veces parecía que el pasado y el presente se encontraban, y ahí era cuando podía comprender las cosas con mas facilidad. Era como el efecto de la piedra en el estanque; que cuando la piedra toca fondo, moviliza el lodo golpeando objetos que yacían olvidados, objetos que son llamados a la vida. Esos momentos que no quiero borrar de mi mente otra vez. Esos momentos en el cual soñaba libremente dejando  que mi imaginación me llevara a lugares que nunca había visitado.

Con tan solo seis años, me levantaba a las 08:00 a.m. y jugaba a dar clases hasta las 12:00 hs. Si, yo también me creí al borde de una demencia. (Por alguna razón recién este año me anime a contarlo).  Era como si a los seis años me estuviese proyectando a los veinte. Ah, y no me olvido del nombre: “San Barrinco”, esa era el nombre de mi escuela (Ya hice todas las búsquedas por Google, aclaro).  Me acuerdo de esos planos, esos planos perfectos, tan reales que me dibujaba mi Papá y, en esos planos me sumergía, me perdía en mi propio universo y soñaba… Fue como revolver un cajón lleno de juguetes que usaba cuando era niño. Lamentablemente, parece que a medida que crecemos nos olvidamos de esos juguetes, y no sé qué nos pasa, pero nos ponemos serios y a veces medios tontos.

Evocar mi pasado, sentirlo, respirarlo, me ayudó a entender mi presente, y el presente de este mundo que yo veía caer a pedazos. Y cuando veía caer ese mundo a pedazos, empecé a ver otro nacer.  Algunas piezas empezaban a encontrar su lugar.

“Yo ahora era libre, podía hacer lo que se me antojara…Matarme si quería…Pero eso era algo ridículo…Y yo…Yo tenía necesidad de hacer algo hermosamente serio, bellamente serio: adorar a la vida.”

Roberto Arlt

Latinoamerica

PRESENTE

Todas las acciones, crímenes, y actos de buena fe  son los que le han dado forma a nuestro presente; y a mi criterio, lo mismo pasa con la vida misma.  Entonces me preguntaba ¿cómo puede ser que yo a esto ya lo haya soñado? Dar clases, ser profesor. Ese olor que tienen las escuelas a la mañana, esos gritos que vienen desde las aulas, el ruido de las puertas que retumban desde lo lejos, el polvo irrespirable que levantan esos largos lampazos, esas paredes rayadas llenas de historias… Todo eso era mi sueño, y poco a poco lo fui haciendo realidad. (Empecé a conocerme). Cuando empecé a conectar el pasado y el presente algo se empezó a mover… Por un tiempo callé y empecé a observar. Y en esa minuciosa y atenta observación vi la oportunidad.  Era el presente: la oportunidad que hoy este presente hoy me está ofreciendo. De no dejar mi historia escrita en un banco, y que quede atrapada en esas paredes; sino de escribirla, crearla frente a todos para que todos la puedan tocar, olerla, sentirla e inspirarse y motivarse a escribir la de ellos.  Fue gracias a esa oportunidad que empecé a valorar y apreciar todo lo que el universo hoy me estaba ofreciendo, dejándome la puerta entreabierta para ver un poquito… Un poquito mas allá. Desde ahí, empecé a escucharte, empecé a sentirte, empecé a respirarte: UNIVERSO.

A veces, paso horas buscando en Internet sinónimos, palabras lindas y raras. Muchas veces me pasa, que leyendo algo que ya he compartido, encuentro errores o cosas que podría decirlas de otra manera y me quedo como en stand–by,  ¿lo cambio o no lo cambio? Pero, ¿por qué cambiarlo? Esos errores tienen que estar ahí. Deben estar ahí. Es MI HISTORIA. Esos errores son más reales que cualquier otra palabra que yo quiera escribir. Son esos errores los cuales yo quiero poder volver a ver, y ver como fui aprendiendo de ellos. Me pregunto donde estaré leyendo esto dentro de veinte años; la verdad, ¡no lo sé! Lo que sí sé, es que hoy tengo esto. Hoy puedo dar esto. Soy el resultado de ese Fede de seis años de edad que hoy está intentando despertar. Ese Fede del cual nunca me tendría que haber olvidado. Porque al hacerlo, dejé muchas cosas en el pasado, pero sobretodo dejé ese juguete tan preferido que tenía. Ese juguete que lo llevaba a lugares a los cuales nunca había ido. Ese juguete que me ayudo a ser lo que soy hoy. Me olvide de cómo se usaba así que voy golpeando puertas para ver si alguien me ayuda a encontrarlo.

Este año encontré a  varias personas que dieron esa ayuda. Varios que me dieron pistas y que en sus caras podía ver ese guiño que decía… Seguí! Pero encontré a alguien que no solo me dijo “ seguí” sino que me ayudo a dar los primeros pasos. Gracias Verónica Bustos, espero algún día llegar a ser una persona y profesional como vos. Gracias por darme alas y enseñarme a volar.  Así que acá estoy… ¡Aprendiendo otra vez! Porque si yo ahora quiero ir mas allá y proyectarme necesito de mi juguete. Necesito de mi imaginación.

“En los momentos de crisis, sólo la imaginación es más importante que el conocimiento”.  Albert Einstein

Imaginación

FUTURO (En construcción)

Y empecé a jugar otra vez… Empecé a soñar, a imaginar como lo hacía cuando era chico. Si funcionó cuando tenía seis años, ¿por qué no HOY, con veintitrés? Igual no es fácil, me está costando… Más que todo porque lamentablemente estamos en un período donde “soñar despiertos” parece de locos. Qué bueno sería que los chicos aprendieran a desarrollar  su imaginación en los primeros años de escolaridad. Claro, es un poco difícil eso. Hoy es mucho más fácil imaginar un mundo que se cae a pedazos en lugar de imaginar un nuevo nacer. Pero bueno, será el tiempo, o tal vez la historia la que nos dará la última palabra. La historia será la única verdad reveladora que encontrará respuestas a todo lo que hoy se dice. Por el momento, sueño y agradezco a las estrellas, al universo por darme esta oportunidad de habitar la historia en carne propia.

——

Se tornó en algo personal. Buscar en mis raíces las respuestas y sembrar nuevas semillas, para que esas raíces sigan creciendo en mi futuro. Como lo expresé al comienzo, aún no sé como llamarle a todo esto, a toda esta conciencia colectiva que está naciendo. ¡Y pensar que todo esto empezó con “El Aula Invertida”! Al menos se cómo empezó pero no sé cómo ira a terminar. Por el momento evoco, acepto y proyecto. El universo hará el resto.

Y porque lo siguiente se merece un párrafo aparte, ¡GRACIAS A TODOS! Gracias a todos los que me leyeron, gracias por su tiempo, gracias a todos los que comentaron. Gracias por ser los personajes  de mi historia. Gracias Vero. Gracias a todos por ayudarme a darle forma a mi historia. Gracias por ayudarme a escribirla. Y gracias a vos, Universo; que el 8 de diciembre, día que empecé a escribir este post estuviste más presente que nunca. Después de tanto tiempo te volví a ver, te volví a sentir. Esos días que parece que el pasado y el presente se juntan creando momentos mágicos, donde el pasado actúa y el presente reacciona. Los que estuvieron ese a mi lado saben de lo que estoy hablando… ¡GRACIAS PA!

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2 Responses to La historia de mi sueño: El espíritu de este blog.

  1. Matías says:

    I can’t imagine my little friend, who didn’t like reading, has become a writer! How proud I am! Congratulations!

  2. fedeberton says:

    Mati! I don’t believe my eyes when I read myself! I know I have many things to work out. I make many mistakes but with practice I hope to improve. It has been only six months since I started writing. Thanks for reading my posts my friend! 🙂

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